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Eugenio Torrecilla decidió fundir la literatura con su vida para ensanchar y dignificar la existencia. Quienes lo conocieron dan fe de esas estrechas relaciones. Las estrellas muertas, el libro que aparece ahora a los cuatro años de su fallecimiento, es un relato de introspección cientifista acerca de la inmortalidad, legado casi como un testamento. [Continuar leyendo en lunadeabajo.blog]

Destacamos en el blog, por su importancia, las siguientes referencias al libro de Eugenio Torrecilla La vida por la letra.

La primera, esta magnífica fotografía que abre la entrada. La hizo Mario Rojas en nuestra exposición de la Escuela de Arte de Oviedo, dentro de las actividades programadas en Motiva 2010 que reseñamos en la entrada anterior. La persona que aparece de espaldas, observando el panel que reproduce la cubierta y sobrecubierta del libro de Eugenio Torrecilla, es Pablo Amargo, uno de los mejores ilustradores españoles actuales.

A continuación, tres enlaces sobre Eugenio y su libro:

El de Pepe Monteserín en la Nueva España, en su «La mar de Oviedo» del 3 de abril:

Luna de Abajo ha editado La vida por la letra, de «un viejo lector gravemente afectado por la letra, que se goza en su herida y procura que nunca cicatrice». El lector, también doctor, es Eugenio Torrecilla, erudito, pedagógico, fantástico, inteligente, poético y con finísimo sentido del humor. Asegura, en referencia al prestigio de los libros, que si no hubiera que leerlos, sería incontable el número de lectores […continuar leyendo]

La entrevista a Eugenio, también de Pepe Monteserín y en el mismo periódico (26 de abril):

«Meted la Biblia en mi féretro, como salvoconducto para el Más Allá»

Eugenio Torrecilla nació en El Entrego, pero a los 5 años su familia se trasladó por motivos laborales a una cuenca minera leonesa de cuyo nombre no quiere acordarse; allí cursó primaria, Bachillerato en León y Medicina en Valladolid. Se especializó en pediatría y eligió como destino Sama, donde reside desde 1958. En 1969 puso en marcha una tertulia literaria, que aún pervive. En abril de 2005 fue premiado por este periódico como «Asturiano del mes». Luna de Abajo acaba de editar su libro «La vida por la letra, autoficción y homenaje a la lectura y a la fantasía» […continuar leyendo]

Y la entrada que el escritor y fotógrafo Francisco J. Lauriño dedica al libro en su blog Blues de la luna que nos mira y que ha de descargarse en pdf pues no se trata de una simple reseña, es un estudio a fondo de La vida por la letra que Lauriño titula «Las dieciocho vidas de Eugenio Torrecilla». No se lo pierdan, imprescindible.

Si es difícil que en un texto de mil páginas quepa la vida de una persona (Luciano Sechard, Alexei Karamázov…, qué sé yo…, o aunque sea sólo un sesgo de ella), ¿cómo no iba a serlo mucho más en otro que junta menos de doscientas y que transmite una vida entera, desde la infancia perdida en los albores del siglo xx, hasta la pedestre realidad de hoy? [enlace al blog de Lauriño]

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La vida por la letra
• Eugenio Torrecilla
• 14,5 x 22,5 cm
• Encuadernación: tapa con sobrecubierta
• Tripa: una tinta sobre papel offset ahuesado de 100 g
• Sobrecubierta: tres tintas sobre papel Connoiseur Cotton de 160 g
• ISBN: 978-84-9704-479-0
Precio: 19 €

Interesados: info@pandiellayocio.com
Tel: 985 236 962

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¡Qué abandonado tenemos nuestro blog! Volvemos a él para recordar nuestra participación en las Jornadas de Diseño Motiva 2010.


Ha pasado ya un mes desde que finalizó el grueso de estas jornadas, las actividades de conferencias y talleres desarrolladas entre los días 26 y 30 de abril. También se han clausurado las exposiciones del diseñador Marco Recuero en el Museo Barjola de Gijón el 23 de mayo y las de los alumnos de segundo curso de Gráfica Publicitaria de la Escuela de Arte de Oviedo, pero Motiva 2010 todavía continúa con la XI Exposición Urbana de Mupis que tras finalizar en Gijón, se inaugura de nuevo el 9 de junio en Oviedo, además de otro taller organizado por Jorge Lorenzo y dirigido a estudiantes que impartirá en junio.


[Fotografía: Mario Rojas]

En la mayoría de las ediciones anteriores de Motiva, los organizadores han invitado a un estudio o un profesional perteneciente a la Asociación de Diseñadores Gráficos de Asturias AGA para que se hiciese cargo del diseño de la gráfica de las jornadas. Se le requería, además, que preparase una exposición de sus trabajos. En las últimas ediciones, también se le pidió que impartiese una conferencia. Este año nos ha caído a nosotros el encargo encima, no nos hemos podido librar de esta responsabilidad, así que nos hemos aplicado a la tarea y creemos que hemos cumplido —como mejor hemos sabido— con el cometido. También nos hicimos cargo de abrir un blog y de atenderlo, así como de subir información a Facebook.

La gráfica

Para el diseño de la imagen gráfica optamos por componer MOTIVA con la tipografía Gotham Rounded en una composición sencilla, obvia, de simple lectura, con el número del año integrado en la palabra. Con esta tipografía comprobamos que el logo aguantaba reducciones importantes sin que perdiese legibilidad el año, teniendo en cuenta que no iba a ser el caso en la mayoría de las aplicaciones.


Es también la tipografía que empleamos en toda la gráfica para darle una unidad de estilo, de manera que el logotipo no fuese por un lado y el resto por otro. Lo utilizamos preferentemente en blanco sobre un fondo verde que puesto a funcionar en los soportes de los diferentes escenarios donde se impartieron las conferencias (Escuela de Arte de Oviedo, Escuela de Empresariales de Oviedo y Auditorio de la Casa de Cultura de Avilés) tuviese una clara presencia, pero no resultase demasiado rotundo y pesado.

A continuación algunas imágenes donde se puede ver aplicado en una camiseta y en diferentes escenarios:



[Fotografías: Mario Rojas. Hacer click en cada una para aumentar] De izquierda a derecha, acto de inauguración de las Jornadas, con el director del IDEPA, Víctor Manuel González Marroquín;el logotipo en la camiseta de un alumno del taller de rediseño del escanciador de la empresa Eolo en la Escuela Superior de Arte de Avilés; Juanjo, de Eterea, en el taller de Motion Graphis que se desarrolló en la Escuela de Arte de Oviedo; Juan Poveda y Xavi Sempere, de Culdesac antes de iniciar su conferencia el día 28 de abril en el auditorio de la Casa de Cultura de Avilés.

La conferencia


↑ En plena conferencia.

La conferencia que nos tocó impartir el día 27 de abril, a las 12.00 h, en la casa de Cultura de Avilés, la titulamos En el diseño gráfico por la letra, apropiándonos del título del libro de Eugenio Torrecilla, La vida por la letra, que editamos recientemente. Una conferencia que preparamos a nuestra medida, intentado poner el contrapunto a las conocidas figuras con las que hemos compartido cartel. Pensada para un público de las jornadas formado en su mayoría por alumnos de diseño, con la intención de animarlos a formarse en sus estudios con los pies bien puestos en el oficio.


↑ Público formado en su mayor parte por estudiantes de diseño. [Fotografías: Mario Rojas]

En cada edición de estas jornadas los alumnos tienen la ocasión de admirar en vivo y en directo a las figuras más destacadas del mundo del diseño, así que desde el lado menos conocido que a nosotros nos corresponde como cuota asturiana aportada por AGA hemos tratado de informarles del área en el que mejor nos desenvolvemos: el diseño editorial. Les mostramos algunos de nuestros trabajos y les explicamos que el diseño editorial que a nosotros más nos importa no es el que utiliza imágenes apelativas, emocionales, esteticistas, el que concibe los libros sólo como objetos para mirar, es aquél en el que es necesaria la invisibilidad del diseñador para poder llegar mejor al lector.

La exposición


↑Aquí estamos los dos, posando ante el fotógrafo Mario Rojas,con nuestra exposición al fondo. Ésta se inauguró el 30 de abril en la Escuela de Arte de Oviedo y permaneció abierta hasta el día 7 de mayo. En ella mostramos una selección de libros de estos años de trabajo en el estudio y unos 30 paneles donde reprodujimos algún logo, portadas y carteles. A continuación, y ya para finalizar, más imágenes de Mario Rojas tomadas poco antes de la inauguración:


↑ El joven diseñador gráfico Ricardo Villoria observando los libros expuestos.


↑ Dos profesores de la Escuela de Arte de Oviedo, Santiago y Emilio Riestra


↑ Vista parcial de la exposición, con la diseñadora Montse Matosde espectadora.

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En Pandiella y Ocio nos llena de satisfacción el haber podido editar, bajo la marca Luna de Abajo, el libro La vida por la letra de Eugenio Torrecilla que aquí mostramos.

Con un estilo muy lúcido y estético, Eugenio nos enseña en este libro, narrando la experiencia de los años claves de su larga vida lectora, cómo lograr que la palabra escrita, las letras que «yacen muertas» en los «amazacotados párrafos» cobren vida y nos descubran la «otra cara del mundo».

Vayan como avance de La vida por la letra estos dos párrafos que seguro no dejará indiferentes a nuestras colegas, diseñadores gráficos y editores que trabajan con la tipografía:

«Es necesario encontrar placer cuando se derrama la mirada sobre un conjunto de signos impresos por apretados que se muestren —a veces verdaderos ladrillos tipográficos (debajo hay playas)—, y mantener ese regusto de una página a otra. Leer: seguir interesado por cada frase, tanto la principal como las que a ella están subordinadas para matizarla y ampliar su sentido, paladeando la especial construcción, el sabor y la gracia de la trama formada, y a través de los párrafos que se abarcan con delectación, ver desarrollarse el argumento que nos involucra en sus incidencias y llega a marcar, o así parece mientras no se corte la lectura, nuestro propio destino.

Avezado a leer, quien posee tal hábito deja de percibir lo que está haciendo: transmigra. Y ya situado en otro plano, no avanza de palabra en palabra como un escolar, sino que las traspasa como el rayo de luz al cristal, para captar la imagen delineada por ellas. Entonces, a sus ojos, van abriéndose claros en el abigarrado amasijo de letras y la hoja de papel se transparenta.»

El acceso a la lectura de buenos libros de literatura no es fácil, exige un «lento aprendizaje». Hay quienes se inician en ella con la docencia a sus espaldas y el objetivo de la especialidad universitaria apuntando entre los renglones de los libros. Así se forman como «hombres de letras». Eugenio Torrecilla, médico jubilado, no pertenece a ese gremio, se ha formado en la lectura literaria sin intermediarios, a solas con su inquietud y sensibilidad nada comunes. Y lo ha aprovechado y aprendido tan bien que, como escribió Ricardo Labra, «Eugenio Torrecilla se ha convertido en estos tiempos de vedetismos literarios y de falsas erudiciones, en una auténtica lección, en un referente de como obrar y percibir la literatura». Y para los que hemos tenido la fortuna de tratarlo en la Tertulia Literaria de Langreo, un maestro que la dirigió de manera natural, sin que ni él ni los contertulios lo hubieran decidido o convenido.

↑ Sobrecubierta y cubierta anterior.

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La vida por la letra
• Eugenio Torrecilla
• 14,5 x 22,5 cm
• Encuadernación: tapa con sobrecubierta
• Tripa: una tinta sobre papel offset ahuesado de 100 g
• Sobrecubierta: tres tintas sobre papel Connoiseur Cotton de 160 g
• ISBN: 978-84-9704-479-0
Precio: 19 €

Interesados: hpandiella@gmail.com
Tel: 984 201 771

«[…] Brisas ligeras, título engañoso y excesivamente modesto, podía haberse llamado muy bien «Fuego nocturno», porque entre sus sombras —y abundan en él las sombras— crepita la llama que devora al poeta. Desvelado por frustraciones muy hondas (los sueños de la vigilia, alimentados por el ideal —esa «suelta llama del fuego» que prende en los corazones jóvenes— son difíciles de cumplir y dejan en el ánimo un regusto amargo) Alberto Vega parecía rehuir la confrontación del día y refugiarse en las tinieblas. «Y fue la noche suficiente cómplice», leíamos en el prólogo del libro, cuyo poema inicial repetía: «Vidas imposibles / cabalgando / la cintura de la noche. […]»

Eugenio Torrecilla (en Memoria de la noche)

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Brisas ligeras es el primer libro de Alberto Vega, publicado como edición de autor en 1980. El trabajo gráfico y de imprenta que trajo consigo serviría, junto con Memoria de la noche (en el que Alberto se nos muestra como el poeta definitivo que es), de iniciación a la aventura de Luna de Abajo. De ahí que el dibujo de la cubierta de Brisas ligeras sea también el motivo del cartel anunciador de la primera publicación de la editorial: el cuaderno Luna de Abajo número uno. Poesía en Asturias (1), de 1982. Reproducimos el cartel más abajo, cerrando esta entrada.

El poemario Brisas ligeras se recoge en el libro que recopila toda su obra, Alberto Vega. Plenilunio (obra completa 1980-2005) , editado el año pasado (ver «Plenilunio»).

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Bisas ligeras, 1980
• 15,5 x 21 cm, 36 páginas.
• Impreso a una tinta.
• Tirada: 400 ejemplares
• Agotado

Plenilunio

Roza pues con tus labios el dormido
pubis de la luna,
embriágate de lúbricas mareas,
azul bajo los astros, efímero, insaciable
recobra tus caminos, vuela o calla.

Neblina sigilosa o beso errante
vuélcate sin cuidado, sé tú mismo,
cabalga en el espacio que ambicionas
para tu suerte próxima
a lomos de una estrella incontenible.

Tendrás la llave de todo paraíso.

Cuesta un sueño abrazarse a los orígenes.

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En 1981 Alberto Vega y yo pusimos en marcha la editorial Plenilunio, nombre elegido por Alberto. Memoria de la noche (1981) es el único libro editado bajo esta marca (el primero fue Brisas ligeras, en 1980, publicado como edición de autor) antes de ser impugnada administrativamente por su similitud con otra ya registrada. «Plenilunio» es también el título de uno de los poemas de Memoria de la noche y, gracias a Ricardo Labra, que lo supo ver de manera inmediata, el del libro que recopila toda su obra, Alberto Vega. Plenilunio (obra completa 1980-2005).

«Cuesta un sueño abrazarse a los orígenes», el último verso del poema, resultó premonitorio.

Borges nos daría la pista con su Luna de enfrente para reiniciar la aventura como Luna de Abajo, en 1982, con la decisiva colaboración de Álvaro Díaz Huici, editor de referencia (y amigo para siempre) al frente de su entonces ya mítica colección Aeda de poesía. Pero esto ya es otra historia.

Memoria de la noche consta de tres partes, «I. Memoria de la noche», «II. Signos de amor y muerte» y «III. Fatalidades». Cada una de ellas lleva una portadilla con el dibujo de una escalera exterior que da a una vieja casa, el mismo espacio escénico en el que se representan diferentes motivos y que se reproduce solitario en la cubierta del libro.

Helios Pandiella

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De «I. Memoria de la noche»:

Noches: panteras del recuerdo

Pudieran ser
montañas vertebradas o infinitas
arenas de un reloj,

sombras desnudas que a tientas agolparan
gestos y miradas anteriores
a su regreso álgido y confuso.

Innumerablemente me abandono
a sus múltiples huellas:

ciertas noches vividas aún me turban,
como panteras inquietantes del recuerdo
vibran bajo las formas del poema.

***

Nocturno

Esos días son reptiles que te asaltan.

Y vuelves, tú lo sabes, desgarrado,
con esa llama sutil de interrogantes
bailándote en los ojos.

Y apartas los libros casi a manotazos
—fiebre, ginebra insomne,
música helada y sábanas de olvido—.

Y te hundes en la noche de tu cuarto
atroz y solitario
como un perro que se lame los testículos.

***

El texto que sigue aparecíó escrito en las solapas de Memoria de la noche y es de Eugenio Torrecilla, alma de la tertulia literaria de Langreo y de alguna forma maestro admirado por la generación del poeta:

«Con esta nueva entrega, esa voz de la noche que es el verso de Alberto Vega vuelve a dejarse oír. Ya su libro anterior, mejor que Brisas ligeras, título engañoso y excesivamente modesto, podía haberse llamado muy bien «Fuego nocturno», porque entre sus sombras —y abundan en él las sombras— crepita la llama que devora al poeta. Desvelado por frustraciones muy hondas (los sueños de la vigilia, alimentados por el ideal —esa «suelta llama del fuego» que prende en los corazones jóvenes— son difíciles de cumplir y dejan en el ánimo un regusto amargo) Alberto Vega parecía rehuir la confrontación del día y refugiarse en las tinieblas. «Y fue la noche suficiente cómplice», leíamos en el prólogo del libro, cuyo poema inicial repetía: «Vidas imposibles / cabalgando / la cintura de la noche».

De la continuidad de su tránsito por esa oscuridad propicia, nos da referencia ahora en Memoria de la noche. Y entre la algarabía confusa que nos despierta a los plácidos burgueses, por encima de «el ruido y la furia» desatados por los muchachos que cruzan bajo nuestras ventanas arrastrando «la pobre loba» de su juventud —que decía Machado— llega de nuevo esta voz articulada y precisa, intérprete del clamor de estos «ciudadanos de la noche / pálidos restos de luna y marihuana» cuyo paso nos inquieta. En la poética que abre el libro, deja bien claro su propósito de «ahondar en el grito ritual» y bucear en el «infortunio colectivo», traduciendo aquel grito en «equivalencias literarias».

Debe el lector, por tanto, hacer un esfuerzo y descifrar el mensaje de una generación incomprendida que le llega en estos versos.

Hay desencanto en el presente Memoria, hay rabia contenida. Son noches sin lunas decorativas las de Alberto Vega, aunque en ellas clarea el consuelo humano del amor —si bien amor y muerte van ligados en el título de uno de los tres capítulos que componen el tomo.

Le es difícil a nuestro poeta encontrar su camino vital en la oscuridad. Por algo acude a estos versos de García Lorca para reunir el primer grupo de poemas: «He visto que las cosas / cuando buscan su curso encuentran su vacío».

Se trata del vacío existencial que se extiende ante el hombre, más allá de la zanja donde yacen las ilusiones. La lucidez engendra desiertos, pero aún en ellos existe un caudal de agua subterránea que se manifiesta en la maravilla de los espejismos. Y es necesario avanzar sobre la arena estéril, o entre las sombras, avanzar siempre con un sueño en la mente. «Sueña el árbol…» ¿Cómo no ha de soñar el hombre, «sombra incierta cobijada / bajo sueños…»? Efectivamente, Alberto Vega, «así el hombre».

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De «II. Signos de amor y muerte»:

III. Rito

No, no hay nada aquí
(o apenas un constante desatino).
Nada en el cuarto:
únicamente el mundo que se agolpa.

(Nosotros, una gota que desborda
la música del vaso.
Auténticos al menos si libres la quimera.
Nosotros, conciencia de los necios
que fingen y envejecen
en tanto apuestan la derrota de su vida
a una carta marcada por la dueña costumbre).

No hay geometrías, ni lazos, ni verdades,
ni paraísos líquidos, ni huellas.
Tan sólo un cuerpo, un ser tan sólo,
despoblado, mar de dos, forjado a tientas.

***

VI. Fin

Piensa en quien así habla,
sólo un hombre
o soberbio mendigo, voz resuelta
que llama pan al lecho y aborrece
las horas destempladas como flechas,

que se embriaga de sol y de aguacero
tras el paisaje de la hembra luminosa
en esas noches absolutas y confusas,
plenas de libertad y encrucijadas,
decrépitas de estrellas, gritos, almas.

(Y mirabas al techo y te decía:
en amor nos embarcamos ciegamente
para eludir nuestra esclava condición
de hombres atravesados por la urgencia
de lo que no poseemos…)

***

De «III. Fatalidades»:

Así el hombre

Sueña el árbol en su trono solitario
un capricho de trinos y alamedas.
Las ciudades con un soplo de azahares.

La vieja luna besa
el delicado cuello de los cisnes.
Araña tierra seca el vertebrado rayo.

Brama el toro, se miente
nacido para el asta de su fuerza.
La errante nave ondea su esperanza imbatida.

Así el hombre:
sombra incierta cobijada
bajo sueños,
pasiones pa pasiones
pasiopasiopasiopasioy megalomanías.

***

Legado del buen suicida

«Su ritmo se quebró, mi voz abriga
ladridos de silencio.

Lo confieso, ya no estoy enamorado
de la canción aquella que os decía,
si en mis labios duelen versos de infortunio
sabed que los leí de vuestros ojos.

Amargo fin de mis híbridas pasiones,
de mis gentiles máscaras,
de todo
lo que fuera tan mío y tan ajeno…

Si en mis labios duelen versos de infortunio
también en vuestros ojos, también en vuestros ojos».

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Característcas:
• Año 1981 (ISBN: 84-300-5325-5)
• 15 x 21 cm, 48 páginas.
• Impreso a una tinta.
• Tirada: 1.000 ejemplares.
• [Agotado]

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